domingo, 9 de marzo de 2008

Noche de Seguidores

Fanatismo. Ni fe ni ideales, es el fanatismo lo que mueve montañas. Fanatismo x el simple y primario impulso fanático de adorar o seguir algo. La básica necesidad humana de adorar algo pensando que de ese modo te adoraran a ti o al menos te protegerán.
Fanatismo en el fútbol. Lo entiendo, pero no lo comparto. El ser humano es un animal, necesita vías de escape por las que expulsar tensión. El fútbol parece ser una de ellas. Las hay mejores.
Pero el ser humano no solo es un animal, también (nos dicen) es racional. Un sistema político es una serie de normas y leyes que se establecen en un país para organizar la economía y la sociedad de este. Por tanto, deriva de la razón. Si deriva de la razón y nosotros somos seres racionales, porque se convierte el momento de ejercer esta razón en un fanatismo ( como el fútbol, el cual entendíamos como vía de escape animal)
Banderas que hondean, gritos, seguimiento en masa de los resultados, alcohol y disputas. ¿Pero a ti de verdad te interesa la política?.
En fin, fanatismo mezclado con falta de conciencia. Seguir en masa a lo que me han dicho que será lo mejor. A quien más adrenalina me ha hecho descargar en los últimos meses.
Quizás sea yo, que se lo piensa demasiado, quizá todo forme parte del sistema. La adrenalina y el fanatismo están preparados, es un método de vía de escape más eficaz, porque parece real.
mmm...no muy caro
Quizás sea hora de admitir que no somos animales racionales, somos animales que hablan. La palabra hace el resto.

Esto es el público ¿ Y los políticos? .Son los protagonistas, viven al máximo esta noche.¿Cómo? Saludando a los banderines que danzan a los son de sus canciones. Dios, ¿a qué os recuerda? Si lose, más fanatismo. Pero algo más. Da igual el partido, las banderas danzan como le danzaban a Hitler o Stalin.
¿Dónde están las propuestas?¿Dónde están las ideas?. Dé que sirve cantar a la puerta de un político alabándole. Mi frutero trae unas naranjas excelentes, cada mañana me tomo una naranja, eso me alegra el día. Quizá mañana, a las 7, cuando venga el camión, baje con mis mejores galas a cantar una serenata a mi frutero.
Sus naranjas me alegran las mañanas y nunca se lo he agradecido.

Pero no lo are, porque sigo sin creer que esas banderillas sean fruto de agradecimiento.
¿Y que es? Varios rebaños con distinto color. Pero ojo, cuidado con el color

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