lunes, 5 de septiembre de 2011

TONTO EL ÚLTIMO


No hay NADA que describa mejor el estilo de vida de esta ciudad que el transporte, o movilidad como dicen aquí.

Lo primero de todo es que existen tres tipos de transportes públicos: los Micros (que son estos autobuses míticos estadounidenses de ir a la escuela) que son los más baratos pero tardan mucho y apenas tienen líneas; Los Minis, que son furgonetas sin maletero y con 12 asientos atrás y tres adelante…y tienen cada uno una línea perteneciendo a distintos sindicatos. No existe precio fijo en verdad. Y por último están los trufis que son taxis de precio y ruta fija.

Cómo funcionan los tres es muy sencillo.

Tú te plantas en la acera y vas leyendo los cartelitos de los que pasan, si ves un nombre que te suene que esté en la ruta del lugar al que quieres ir levantas la mano. Se para en medio de la carretera, así donde le parece mejor o le sale del freno y te montas. Cuando llegas a donde quieres ir simplemente dices “voy a bajar”, no hace falta ni chillar ni nada, y cuanto más rápido, bajito y mal lo digas mejor.

Esto funciona así de bien y así de sencillo cuándo el número de viajeros está más o menos igualado al número de movilidades. Lo cual sólo ocurre por la mañana en La Paz. Aprovecho a comentaros que aquí no existen reglas de tráfico.

Bueno sí existen…las de cada conductor. Los carriles son de pringuis y el ceda el paso directamente de imbéciles. Lo mismo hay tres carriles, que cuatro que hago eses por la calzada. El caso es adelantar al de al lado, avanzar dos milímetros más para que el señor que ha levantado la mano se monte en mi mini y no en el de atrás.

Porque como os decía, la armonía no es siempre así. Si hay muchos coches, el precio baja y los gritos de los ayudantes aumentan llamando a ocupar sus asientos libres. Es lo que suele ocurrir en La Ceja (principio de El Alto, dónde nos toca cambiar de mini, para llegar a Atipiri, también conocido como Mordor)

El caso, situémonos, esto es Sonia y yo que bajamos a la puerta del hostal miramos y escuchamos cual dice “ceja, ceja , ceja. Uno cincuenta, ya salimos!” y ahí nos montamos. La estrategia es ponerte en los asientos del medio, así si hay un accidente pues los de atrás y de adelante hacen de colchón.

Este detalle que parece de paranoico-miedoso no es baladí. Cada día vemos un accidente nuevo. Repito no hay carriles, no hay normas y sí muchos baches (aparte de unas curvas descomunales)

Bueno llegamos a La Ceja. Cruzamos la carretera, andamos dos cuadritas y aquí sí amigas mías, aquí sí es la leche. Unos 100 minis en fila de a cuatro, todos chillando sus destinos. En medio gente cruzando entre los coches, vendedores gritando la oferta del día y nosotras dos buscando los 2 minis de esos 100 que lleven hasta el distrito Atipiri.

Hay que andarse vivo, la caza de una “movilidad” es una tarea de reflejos y desarrollo físico. Te tienes que subir muy rápido!.

Eso sí, que maravilla que te deja dónde quieras. Que se para en una esquina y tú tienes que llegar dos portales más allá, pues da igual, tú no te bajas. Esperas a que arranque para volver a decir “me voy a bajar” y listo.

Claro también te puede pasar que lo digas 5 veces y no te paren…o que riéndote por lo bajines sobre lo cutre que era el museo de las ruinas arqueológicas se te pase la calle y llegues al final de la línea en un punto de la ciudad que desconoces totalmente.

Son cosas que pasan…

Pero hoy todo era distinto. Hoy era el 1º maravilloso día del peatón en Bolivia. Y ni UN coche podía circular. Ni un autobús, ni un taxi, ni un señor en silla motorizada, NADA. Sólo los bomberos, la policía y Evo Morales. Porque aquí las cosas si se hacen se hacen en serio, y la multa por coger hoy el coche era descomunal.

Asique nosotras nos hemos quedado sin excursioncita dominguera…y sin nada. Porque cuando digo que en serio, es en serio. Ya que es Domingo, y es día del peatón, pues cerramos todo.

Eso sí, QUE PAZ!, ni vendedores gritando, ni coches chillándote su ruta, nadie pitando. Y que manera de respirar….

A las 5 acababa la prohibición. A las 5 y media todo era igual que cualquier día.

 
 
 
Os había prometido algo ligero...espero que os hayais reido al menos.Otro día os cuento los entresijos de las elecciones ...
Os dejo el programa del jueves pasado, sobre la violencia de género: [ Audio: http://ia600700.us.archive.org/0/items/4progElBalDeAtipiri/Programa4-ViolenciaMachista.ogg]

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